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miércoles, 30 de septiembre de 2015

San JUNÍPERO (1713-1784): Refutando las acusaciones de esclavista y genocida. LEYENDA NEGRA liberal-masónica contra Fray Junípero, mezcla de mala fe, malas traducciones y descontextualización (1972)

Canonización de Fray Junípero Serra en Washington
Canonización en la Misión del Carmelo-California (TV)
Fray Junípero: Devoto de N.Sra. de GUADALUPE
1769: Fray Junípero: 1ª Misa en Monterrey-California
Fray Junípero en el Capitolio
Campaña para sustituirle por una astronauta lesbiana
Fray Junípero Serra (1713-1784)  
Franciscano español. Doctor en filosofía y teología
Fundó 9 misiones españolas en la Alta California
Murió en la Misión de San Carlos Borromeo del Carmelo
Pablo J. Ginés / ReL (23/9/2015):  El Papa Francisco ha canonizado al misionero español del siglo XVIII fray Junípero Serra. Un milagro que se barajaba para la canonización (www.stjunipero.org) era la curación milagrosa de la hija de Ernestina de Soto, una india chumash, enfermera católica en Santa Bárbara, aunque al final Francisco decretó una canonización sin necesidad de milagro. Ernestina es hija de la última hablante de lengua chumash conocida, aunque quedan unos 3.000 miembros de esta etnia. Ernestina oró por su hija enferma (“de una extraña neumonía criptogénica”) y usó una reliquia del beato mallorquín (un fragmento de hueso). Y la hija se curó. Ernestina entiende que durante el periodo español en California, y también después, hubo violencia y abusos, pero “no es algo que me dañe”, dice a la prensa californiana. Es curioso que la curación de una chumash se considerase para esta canonización. Los chumash fueron al principio hostiles con Junípero, pero luego lo ayudaron en cierto apuro y él desarrolló por ellos un cariño especial. Los chumash protagonizaron en 1824, ya con México independizado, una rebelión sangrienta contra las misiones y los soldados cercanos.
Junípero es santo, las misiones no tanto
Mucho se ha escrito contra fray Junípero Serra y el sistema de misiones de los franciscanos estos días. En realidad, una cosa es la valoración de quien ya es San Junípero, y otra es valorar las misiones. Junípero las puso en marcha y las supervisó sólo 15 años antes de morir. Intentaba aplicar un sistema mejorado de lo que había visto en México. Pero no funcionó bien. 
Los indios de México eran sedentarios, tenían ciudades y pueblos, artesanos… los de California eran nómadas, sin poblaciones. No solo había que cristianizarlos, sino hacerles cambiar por completo de estructura vital.
Las misiones no eran plantaciones de esclavos
Los enemigos de la canonización y de las misiones han hablado muy fuertecomparándolas con un sistema de esclavos. Siguen en esto al navegante francés La Pérouse, el primer visitante extranjero en las misiones de California, un ilustrado, que declaró tras su visita en 1786 a Monterrey que las condiciones de los indios en las misiones "apenas difieren de la de los negros de nuestras colonias, al menos en las plantaciones que son gobernadas con más suavidad y humanidad". 
Es una crítica que se ha repetido: las misiones como campos de esclavos para servir a la Iglesia y el Imperio Español. Norma Flores, de familia india gabrileña, una de las activistas contrarias a la canonización, declaró al Santamaria Sun que Serra fue el “Adolf Hitler de California”. Católica, pero no confirmada (porque “mi madre no quería que un cura me diese un cachete”), Norma Flores citaba a La Pérouse como su gran fuente… aunque el texto de La Pérouse dice también que el látigo se aplicaba “con poca severidad”. De hecho, llamarle látigo no sería correcto, comentan otros historiadores, porque no era de cuero, sino una cuerda con nudos, que causaba mucho menos daño. 
El libro de James A. Sandos "Converting California" recuerda que es injusto comparar con las plantaciones francesas del Caribe o los estados del sur de EEUU. Estas plantaciones buscaban enriquecer a sus dueños, mientras que las misiones buscaban alimentar y sostener a sus habitantes. 
"El propósito de una misión era organizar una comunidad religiosa aislada que pudiera nutrirse a sí misma física y espiritualmente. El excedente de producción se usaba para alimentar a otras misiones, presidios y pueblos. El ánimo de lucro no se consideraba, al contrario que en las plantaciones, donde era la razón de su existencia", afirma Sandos.
Sandos recuerda que las plantaciones de esclavos producían materias para exportar (azúcar, algodón) y que se castigaba a los esclavos que producían poco porque dañaban el enriquecimiento de su amo. Además, esos esclavos en las plantaciones estadounidenses podían comprarse y venderse, algo inconcebible en las misiones hispánicas.
"Para algunos norteamericanos la analogía de las misiones con la esclavitud se mantiene vigorosa, porque los misioneros hacían castigar a los indios que cambiaban de opinión después de bautizarse; dirigían expediciones para devolver a la misión a los neófitos que huían y usaban la fuerza para mantener a los indios en las misiones", señala Sandos. 
Entre las peonadas y el sistema de aprendices
James A. Sandos recuerda que en 1858, cuando Abraham Lincoln hablaba contra la esclavitud, en California los dueños -sobre todo anglos- de los ranchos usaban a los indios que antes habían habitado en las misiones como mano de obra gratuita en las llamadas "peonadas de deuda". 
"El trabajo de los indios en las misiones se parecía a estas peonadas más que a la esclavitud. Los indios en las misiones podían irse de la misión 5 o 6 semanas al año a visitar amigos y parientes y cazar y pescar. No eran libres para ir y venir a su gusto, sin embargo. Al aceptar voluntariamente el bautismo, lo supieran o no en ese momento, rechazaban su libertad a cambio de una nueva vida que la limitaba. Era una vida con exigencias espirituales y laborales, y los neófitos estaban obligadas a ambas", escribe Sandos. 
El bautismo se aplicaba sólo después de 8 días de instrucción religiosa, a veces más. Además de las vacaciones de 5 o 6 semanas repartidas por el año, al contrario de lo que sucedía en algunos sistemas laborales del pasado o actuales, los indios tampoco tenían que trabajar los domingos ni las fiestas de guardar. 
Los azotes, algo común en la sociedad
Los castigos a los indios fugitivos eran similares a los que recibían los soldados fugitivos o indisciplinados y los peones fugitivos en México cuando se iban de los ranchos sin pagar las peonadas que debían: azotes o pasar días en un cepo o celda. 
En el caso de los hombres, los azotes en las misiones eran públicos, para dar ejemplo a la población. A las mujeres no se les azotaba en público, sino en privado y donde no se oyera su llanto.
Otra forma de entender la mentalidad de la época es que muchos padres azotaban a sus hijos con un cinto o una cuerda si se comportaban mal, y también lo hacían los oficiales artesanos con sus aprendices. 
En realidad, todo el sistema de misiones tenía cierto paralelismo con el sistema de aprendices de oficios. Los indios eran vistos por los franciscanos como unos jóvenes e indisciplinados aprendices a los que había que formar en hábitos, religiosidad, disciplina y un oficio, como a cualquier muchacho de México o España. 
Un aprendiz podía trabajar de los 11 a los 21 años con un maestro aprendiendo su oficio y sin cobrar nada, pero con cobijo y manutención muchas veces, hasta lograr su mayoría de edad y un título de artesano profesional. 
Las misiones, cuando nacieron, en la mente de Junípero Serra y de las autoridades civiles al principio, eran como una escuela que debía durar diez años, imitando esta idea.
Después de una década tras su fundación, una década para aclimatar a los indios a la cultura hispánica (catolicismo, monogamia, sedentarización, oficios) la misión dejaría –en teoría- de estar aislada de los blancos, dependería del obispo con su párroco diocesano y de las autoridades civiles, pagaría impuestos y sería como cualquier otro pueblo de México. 
Ese era el plan original. Pero en 70 años de historia de las misiones, ninguna lo cumplió. Para enfado de las autoridades civiles, los indios –insistían los franciscanos- nunca estaban listos, nunca maduraban, nunca alcanzaban a ser “gentes de razón”.
Serra no puede ser culpado por el fracaso de 70 años de sistema: fundó la primera misión en 1769, y murió 15 años después, en 1784. Sólo los últimos 5 años tuvo la autoridad de ser prefecto de misiones. 
Fray Junípero se azotaba en público... y quizá a nadie más
El tema de los azotes –tan ligado a la visión de los indios como eternos adolescentes rebeldes- hay que contextualizarlo en el hecho de que los mismos frailes franciscanos se autodisciplinaban con azotes y ayunos en tiempos penitenciales (cuaresma, adviento, los viernes, etc...). 
Se recuerda que Junípero Serra en cierta fiesta de penitencia predicó el arrepentimiento y la penitencia ante los indios azotándose a sí mismo hasta sangrar: todos lloraban ante aquel espectáculo, sobrecogidos. Por lo tanto, cuando Junípero en alguna carta apoya que se azote a alguien como castigo, no pide nada que no hiciera él consigo mismo en público y que no fuera común en la cultura española. 
Ningún historiador ha encontrado jamás, por otra parte, un texto que muestre que Junípero azotase nunca a alguien que no fuese él mismo. Además, había un límite de azotes establecido para los infractores, en torno a los 20 o 25.
Hay una lista de 12 fugitivos neófitos que fueron azotados y contaron las causas de su fuga en julio de 1797, muy divulgada por los críticos actuales de las misiones. Son casos variados: el indio Otolón fue azotado "por no haber cuidado de su mujer después de que ella pecara con un vaquero"; molesto por ello, se fugó. Otro caso: el indio Magno se fugó, dijo, porque "ocupado en cuidar a su hijo enfermo, no pudo trabajar, y le dejaron sin ración". El indio Toribio se fugó porque "siempre estaba hambriento". Y el indio Liberato "se escapó para no morir de hambre como habían hecho su madre, dos hermanos y tres sobrinos". El indio Tiburcio se quejaba de que el padre Antonio Danti le había azotado 5 veces "por llorar en la muerte de su esposa e hijo".
Todo esto quedó registrado con la habitual afición española al papeleo y el funcionariado y porque las autoridades civiles, siempre buscando posibilidades de confiscar las tierras y riquezas (escasas) de las misiones acudían en busca de irregularidades y abusos. Pero no se sabe de ningún franciscano que fuese castigado o amonestado, ni por autoridades civiles ni por religiosas, bajo la acusación de haberse excedido en castigos corporales.Tampoco consta que ningún indio muriese por azotes de castigo.
Cuando mataron a su amigo y paisano
Que Serra no era vengativo queda atestiguado durante la revuelta de unos 600 indios kumeyaay en la misión San Diego (hay quien dice que instigados por indios paganos del interior) que en diciembre de 1775 mataron a su amigo, el franciscano mallorquín Luis Jayme, y a otros dos habitantes de la misión (uno de ellos era un carpintero que en su agonía perdonó a sus asesinos y donó a los indios su herencia).
Serra ofició el funeral de su amigo y paisano y pidió a las autoridades militares que los líderes de la revuelta fueran perdonados y que no hubiera campaña militar. “Que sea perdonado de acuerdo con nuestra ley, que nos ordena perdonar a los que nos ofenden y prepararle no para que muera, sino para la vida eterna”, escribió. 
Las misiones no funcionaban
En 70 años de historia, los registros de las misiones hablan de unos 80.000 indios bautizados. Pero lo cierto es que las misiones crecían sólo con neófitos, no con hijos. Los historiadores dan por probado que morían más indios en las misiones que los que nacían, y los indios de las misiones morían más que los que se mantenían en la vida pagana fuera de ellas.
John Johnson, antropólogo del Museo de Historia Natural de Santa Bárbara, explica que lo que de verdad acabó con los indios fueron las enfermedades contra las que no tenían inmunidad. Las misiones no conseguían tener descendencia. De hecho, 4 de cada 5 niños morían por enfermedades antes de llegar a la vida adulta. 
El libro de Sandos recuerda además algunas costumbres indias que no favorecían la reproducción. Las mujeres chumash, por ejemplo, tenían la costumbre de abortar su primer embarazo porque pensaban que así se fomentaba su fertilidad… obviamente, lo que sucedía –con sus complicaciones ginecológicas- era todo lo contrario.
Otra costumbre nociva era la de practicarse pequeños cortes para hacer tatuajes… lo que podía favorecer una transmisión no sexual de la sífilis, enfermedad difícil de detectar y cuya transmisión no sexual era desconocida. 
Dan Krieger, un profesor emérito de historia en la Misión de San Luis Obispo, que cuenta que lleva estudiando las misiones desde los 8 años, apunta más causas: las misiones intentaban alimentar a niños y mayores con leche… pese a la intolerancia a la lactosa de los indios. Y los franciscanos se empeñaban en juntar a muchos indios en barracones convencidos de que el aire fresco de la noche transmitía las enfermedades… cuando en realidad se transmitían más en esos espacios cerrados y muy poblados. Los franciscanos se volcaban en intentar ayudar a los enfermos, con poco éxito.
No está muy claro cuánto se redujo la población de indios en el periodo español y mexicano en California: hay cierto consenso en que descendió en un tercio.
La gran matanza llegó con los anglosajones
Hay más cifras de lo que pasó después, que fue mucho peor. Sandos recuerda que cuando se descubrió oro en California en 1848, vivían en la región unos 150.000 indios nativos. Doce años después, quedaban 30.000. 
La mayoría de estos 30.000 supervivientes a la oleada de mineros y colonos anglos eran los que habitaban las antiguas misiones. Los indios paganos, salvajes, fueron casi todos exterminados por bandas creadas específicamente para ello.
Ruben Mendoza, profesor de arqueología en la California State University, denuncia quese ha querido hacer cargar a Serra con la culpa de las matanzas que los norteamericanos anglos desarrollaron entre 1846 y 1873. Ese infundio es, dice, “el último martirio que Serra ha sufrido". 
Mendoza es en parte hispano y en parte indio yaqui (una etnia no californiana) y habló en el Capitolio a favor de mantener su estatua. El libro “Murder State: California’s Native American Genocide 1846-1873,” de Brendan C. Lindsay, recuerda que en esta etapa, la cabellera de indio californiano se pagaba a 5 dólares, y el gobierno californiano destinó un millón de dólares a pagar recompensas por matar indios. Jamás nada parecido se hizo en la California hispana.
La importancia de ser bilingüe
Los historiadores “oficiosos” en los que se ha apoyado la Iglesia para presentar a Serra y su contexto son Robert Senkewicz y su esposa Rose Marie Beebe, profesores en Santa Clara University. Han publicado Junípero Serra: California, Indians and the Transformation of a Missionary, de 500 páginas. Y también un resumen de una página para entregar en un folleto en la canonización. 
Rose Marie cree que su biografía es la más equilibrada. Ella es hija de cubana, es perfectamente bilingüe, siempre habló español con su abuela que no sabía inglés y ha señalado muchos errores de matiz en traducciones antiguas. 
Por ejemplo, cuando un texto de Serra habla de que sintió “compasión” por unos indios Chumash que le ayudaron en una zona embarrada, hay traducciones –usadas por historiadores que no saben español- que traducen como “salpicaduras de lástima” (spurs of pity), que suena muy distinto, como una emoción no querida y fragmentada, en vez de la compasión cristiana y franciscana. 
Otros autores no entienden el término “empresa” (traducido como “enterprise”), que parece sugerir un ánimo de lucro, cuando en realidad en el español de la época, acometer una empresa era emprender un proyecto o iniciativa, no necesariamente de lucro, y desde luego no había afán de lucro en las misiones franciscanas. El tema lingüístico ha tenido un papel en la tergiversación de los hechos. 
Senkewicz y Beebe insisten en poner a Serra en su época y recordar que era un hombre culto, titulado en filosofía, seguidor del franciscano medieval Duns Scoto, que defendía la evangelización con el arte, los afectos y el sentimiento, y que intentaba traer obras de arte de México a las misiones. Con el tiempo, las misiones lograron un buen nivel musical, y allí se compusieron las famosas “Misa Viscaína” y “Misa Catalana” (ambas en latín, obviamente) cuyas partituras se han conservado y en varias copias. 
Estos historiadores señalan que Serra fue un hombre que podía haberse quedado tranquilamente viviendo en Europa como profesor y predicador franciscano, pero a los 36 años decidió embarcar para evangelizar en el Nuevo Mundo, de 1749 a 1767 trabajó en México con nativos ya evangelizados y a partir de 1769, con 56 años y una pierna muy dañada, se lanzó a recorrer California y a fundar misiones en condiciones duras y con un estilo de vida más que austero.
Las críticas al sistema de misiones olvidan que otras dos potencias de hombres blancos se acercaban a la zona. Los anglosajones, como hemos visto, exterminaron a los indios californianos en apenas 12 años. 
Los rusos en América
La otra potencia era Rusia, que había esclavizado a los indios aleutianos para que trabajaran como cazadores de pieles (nutrias y focas) y se había establecido en Alaska. En el siglo XIX incluso levantaron un fuerte en California (una famosa ópera pop en Rusia recuerda el romance real entre el noble oficial ruso y Conchita, la hija del gobernador californiano).
Los españoles descubrieron la presencia de los rusos y en 1774 se apresuraron en ocupar la costa californiana con el sistema de misiones, que parecía el más rápido y eficaz. (España también estableció un fuerte en Nutka, Canadá, de 1789 a 1795, su fortaleza más norteña y aislada). 
La Iglesia Ortodoxa Rusa de Rusia y la de EEUU veneran a un tal San Pedro Aleutiano, que habría sido un indio aleutiano (o quizá de Isla Kodiak) de fe cristiana ortodoxa, que cazaba en California y fue detenido y torturado cruelmente hasta la muerte por los franciscanos españoles por no renunciar a la fe ortodoxa, o así cuenta un oficial ruso que le contó otro cazador de Kodiak. Hay dudas más que razonables sobre esta historia y este personaje que nadie documentó jamás en los archivos españoles y californios, pero que cierto nacionalismo ruso ortodoxo usa contra el catolicismo y alimenta la crítica contra las “crueles” misiones españolas. 
Pero no está nada claro que los rusos hubieran sido mucho más humanitarios con los indios californios. También ellos habrían transmitido enfermedades. Y su objetivo era sólo uno: el afán de lucro mediante las pieles de nutrias y focas.
Entre las acusaciones más radicales y desequilibradas contra Junípero Serra, publicadas en declaraciones a agencias como Associated Press, se ha dicho que “intencionalmente difundió la viruela para destruir a los indios”, que “creo campos de trabajo y de la muerte” y que “las mujeres y los niños eran violados”. Todo eso es refutado por los historiadores, pero se suma a las leyendas negras contra España o el catolicismo.
Un hombre de su época que quería a los indios
El padre franciscano Ken Laverone, en la Misión San Juan Bautista, consultado por el Santamaria Sun, insiste en que “Serra era un hombre de su época y llevaba consigo las formas de ser padre de su época. ¿Quería dañar a los indios? No, quería enseñarles el amor de Dios. Creo que la Iglesia le ve como un gran evangelizador, como alguien que lo dejó todo, que sufría problemas físicos terribles pero seguía adelante y nunca se detenía”.
El historiador Dan Krieger está convencido de que Serra y los franciscanos intentaron proteger a los indios de sus dos grandes enemigos: los soldados y colonos rapaces e indisciplinados y las enfermedades. 
Un caso de manual se encuentra cuando el gobernador Pedro Fages justificaba e incluso facilitaba que los soldados del fuerte de Monterrey accediesen (por la fuerza, se entiende) a mujeres nativas. Como respuesta, Serra trasladó la misión 14 kilómetros más al sur para alejar a los indios de los soldados. Protestó tanto a las autoridades que Fages fue destinado a otros sitio (a guerrear con los apaches en Sonora).
La historia de Junípero Serra se enmarca en la historia de una frontera lejanísima y extrema, donde chocaban la Edad de Piedra nómada y cierta utopía de comuna autosuficiente franciscana que nunca acabó de funcionar bien. Con todo, si hoy California es la más poblada y rica de las regiones de Estados Unidos, debe reconocer su origen en Junípero Serra y admitir, como proclama el arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, que los verdaderos padres fundadores de Estados Unidos fueron católicos e hispanohablantes.
Relacionado:
-Fray Junípero Serra, el santo español que fundó California: Canonización en Washington por el Papa Francisco

lunes, 28 de septiembre de 2015

El gran FRAUDE del CALENTAMIENTO GLOBAL. Vídeo emitido por Channel 4 británico en 2007 (1973)

No se está produciendo Calentamiento global antropogénico
Foro Hispánico Anti-Masonería
Daniel Iglesias y Clavijo
(27/5/2014)
CAMBIO CLIMÁTICO, COSMOLOGÍA
CIENCIA y FE, ORIGEN del HOMBRE
Conferencias de Manuel Carreira, SJ. Doctor en Astrofísica
Santiago Clavijo
(28/9/2015)
Informe IPCC-2014 de la ONU 
Cambio Climático 
por Calentamiento Global Antropocéntrico 
¿Efectos irreversibles del CO2 sobre el Planeta?
Publicado el 6 enero 2013: Este video-resumen de 40 minutos del documental titulado "El gran fraude del calentamiento global" que os he preparado, ha sido dirigido por Martin Durkin, y fue emitido por el Channel 4 británico en 2007 (en un acto de contra-información, pues coincidió con la emisión del IV informe del IPCC, que confirmaba los hallazgos de los anteriores y ampliaba el nivel de alarma).
La habilidad de Martin Durkin para realizar reportajes contra el movimiento ecologista no era nueva. Ya en 1997 esta cadena de televisión tuvo que pedir disculpas a sus espectadores por la emisión de su documental Against Nature (Contra la Naturaleza), pues el organismo regulador británico del momento, el ITC, falló en contra del documental por información sesgada y manipulación fraudulenta de las respuestas de los entrevistados. De hecho, el propio documental "El gran fraude del cambio climático" fue denunciado y condenado por el organismo regulador de los medios de comunicación del Reino Unido "por la parcialidad y la omisión de datos que conllevó que los espectadores resultasen materialmente engañados".
Durkin ha realizado muchos controvertidos reportajes, como el que desmentía el riesgo de la silicona para los implantes mamarios, y otro acerca de los alimentos modificados genéticamente, que no fue sancionado por la ITC pero donde algunos de los entrevistados se sintieron engañados. También algún entrevistado de este documental contra el cambio climático se sintió engañado y dijeron que sus palabras fueron recortadas y editadas de tal manera que podría darse a entender que decían lo contrario de lo que en realidad habían dicho durante la entrevista.
En Internet se pueden encontrar distintos lugares muy respetables donde se ponen de manifiesto las tácticas y las falsedades que contiene, aunque también hay una muy importante corriente de seguidores de los planteamientos de Martin Durkin con respecto a este tema.
"La verdad, es que el calentamiento global es un negocio multi-billonario creado por ecologistas fanáticamente anti-industria apoyado por científicos que producen historias de miedo y Apocalipsis para 'cazar' algunos subsidios de investigación, y con el empujón final de políticos complacientes y los medios de comunicación que han hallado en el cambio climático, el negocio del siglo", dice Durkin.
El documental rubrica además sus argumentos señalando a los movimientos ecologistas cómo obstáculo para el desarrollo de los países subdesarrollados.
Si bien estas conclusiones son sumamente discutibles, cierto es que muchas webs apoyan la idea que creer en un calentamiento global producido por el CO2 humano es tan absurdo como creer en fantasmas, en vampiros o en zombis.
Además, mientras algunos aseguran que los gráficos del documental han sido manipulados y no son fiables, otros les dan verosimilitud y los usan en sus explicaciones.
Por lo visto, todo el mundo apoya sus opiniones con gráficos convenientemente seleccionados, y algo en principio sencillo (dilucidar la cristalina verdad sobre el asunto), se convierte a la práctica en un imposible. Podéis indagar sobre el tema, haber si tenéis más suerte que yo. 
Entretanto, el santo grial del conocimiento, la wikipedia, no se moja demasiado ante tal polémica y en sus explicaciones podemos leer; Se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros meteorológicos: temperatura, presión atmosférica, precipitaciones, nubosidad, etc. En teoría, son debidos tanto a causas naturales como antropogénicas. Algunos expertos están de acuerdo en que este proceso tiene un origen antropogénico, generalmente conocido como el efecto invernadero.
Así pues, aunque las opuestas posturas acerca del cambio climático producido por el hombre se muestren vehementes y completamente convencidas, los cierto es que en mi opinión quizá todavía sea demasiado pronto, teniendo en cuenta toda la larga historia meteorológica de la Tierra, lanzar conclusiones definitivas sobre este tema.
Que cada cual saque sus conclusiones...
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CAMBIO CLIMÁTICO, COSMOLOGÍA, CIENCIA y FE, ORIGEN del HOMBRE. Conferencias del Padre Manuel María Carreira, SJ. Doctor en Astrofísica. Profesor de Filosofía de la naturaleza en Comillas y John Carroll-USA. Investigador de la NASA y miembro del Observatorio Vaticano (1970)

Fraude Ecologista
Calentamiento Global Antropocéntrico
y Filosofía del Krausismo Masónico en el Vaticano
(Channel 4 británico 2007)

Manuel Carreira, nació en Galicia-España. Desde 1957 radica en Estados Unidos. Licenciado en Filosofía y Teología, realizo un master en física en EE.UU. y se doctoró (The Catholic Universita of América-Washington) con una tesis sobre rayos cósmicos dirigida por el premio Nóbel Clyde Cowan. Profesor de Filosofía de la Naturaleza en la Universidad de Comillas y en John Carroll University, colaboró en proyectos de investigación para la NASA. Ha sido miembro por varios años del Observatorio Vaticano.
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domingo, 27 de septiembre de 2015

150 EXORCISTAS italianos avisan: «Se agrava la emergencia del ocultismo y el satanismo». Piden preparar mejor al clero y nombrar más exorcistas. Libro sobre la Virgen María en los exorcismos. Vídeos de P.Hernández, exorcista de la diócesis de Cartagena-Murcia y P.Fortea, experto en Demonología (1969)

Francesco Bamonte, presidente de los exorcistas italianos, 
presentando su libro sobre la Virgen María en los exorcismos
150 exorcistas italianos avisan
«Se agrava la emergencia del ocultismo y el satanismo»
Piden preparar mejor al clero y nombrar más exorcistas
ReL-Alessandra Turrisi (23/9/2015): Formación y confrontación para levantar barreras contra la agresión del maligno y saber reconocer esas "puertas y barreras" abiertas a la acción del demonio. Son los objetivos con los que se ha llevado a cabo el congreso nacional de los exorcistas italianos, que acaba de finalizar en Roma; el primero después del reconocimiento oficial, en junio de 2014, de la Asociación Internacional de Exorcistas, que agrupa a 400 sacerdotes de todo el mundo. Un punto de partida importante para trabajar rápidamente en este campo, como subraya el presidente, el padre Francesco Bamonte, al reunirse con casi 150 "colegas" exorcistas italianos.
«Hemos enviado una carta con la copia de los estatutos a todos los obispos italianos y a los obispos de las naciones donde operan nuestras secretarías lingüísticas -explica el padre Bamonte-. En la carta hemos resaltado el agravarse de la actual emergencia del ocultismo-satanismo y, por consiguiente, la necesidad de comprometerse en la formación de todos los sacerdotes y su preparación para un primer discernimiento de los distintos casos en relación con este fenómeno. También deseamos el nombramiento de un mayor número de exorcistas en la Iglesia y la promoción de su formación permanente».
Durante el congreso han intervenido, entre otros, el cardenal Agostino Vallini, vicario del Papa para la diócesis de Roma; el arzobispo Filippo Iannone, vice-gerente de Roma; y Giovanni D’Ercole, obispo de Ascoli Piceno. Han llegado también las palabras de ánimo del Papa Francisco. 
La Iglesia, en resumen, tiene el deber de estar preparada frente a las peticiones de ayuda de quien cree tener o tiene efectivamente trastornos vinculados a la acción del maligno. 
Los jóvenes, cada vez más expuestos
El acceso a prácticas peligrosas es cada vez más fácil, también para los más jóvenes. El Hermano Benigno Palilla, franciscano exorcista de la archidiócesis de Palermo, ha proporcionado algún ejemplo con el que ha ilustrado lo fácil que es caer en las redes que pueden poner en contacto con el Maligno. 
El espiritismo, por ejemplo. «Se ha difundido en las escuelas, con una rapidez impresionante, el juego “Charlie, Charlie challenge”. Se trata de dos lápices superpuestos en forma de cruz que están en equilibrio. 
Debajo hay un papel con las palabras "sí" en un lado y "no" en el otro. Se le pregunta a Charlie si está. El lápiz se mueve solo, girando hacia el sí. Pues bien -observa el Hermano Benigno-, si no hay una causa natural como el viento, el lápiz solo no se pude mover. Si se mueve, es que hay una entidad que lo mueve. Ahora bien, esta entidad no puede ser Dios porque Él no se presta a estos juegos. Por lo tanto, sólo puede ser el demonio. Se trata, entonces, de una evocación del demonio a través de este juego, que juego no es. Se trata, para ser más concretos, de una sesión espiritista, en la que se invoca a un espíritu maligno». Y sigue con la escritura automática o con quienes tienen el poder de ponerse en contacto con un difunto.
El demonio nunca cura, sólo engaña
A menudo se recurre a los espíritus o a las prácticas ocultas para resolver algún problema de salud o familiar.
¡Atención!, precisa el Hermano Benigno, «el demonio nunca cura a una persona de una enfermedad, sino que solamente interrumpe sus síntomas durante un tiempo. La enfermedad permanece. Aquí sucede lo mismo que sucede cuando una persona se dirige a un mafioso para recibir beneficios. Sin duda los obtiene, pero el precio que tiene que pagar lo verá más adelante. De hecho, se crea un vínculo que es exigente en cuanto requiere disponibilidad total a cualquier petición. Lo mismo pasa cuando se recurre a un ocultista y, a través de él, al demonio».
Pero hay también una consecuencia gravísima para quien confía la propia vida y las propias decisiones a un talismán o a un mago: «El ocultismo contribuye a crear una mentalidad del "no hacer", "no actuar" en espera de algún "poder externo"».
El poder de la Virgen y del Rosario
En la lucha contra el maligno los exorcistas tienen una aliada extraordinaria, la Virgen. «Durante nuestro ministerio como exorcistas, -explica el padre Bamonte-,experimentamos a menudo que el Rosario, bien rezado, es particularmente temido por el demonio. Una vez, mientras el demonio intentaba arrancar la corona que había puesto alrededor del cuello de la persona a la que atormentaba, exclamó con rabia: "¡Quién se agarra a esta cadena no se perderá nunca!"».
P. Salvador Hernández 
exorcista de la diócesis de Cartagena-Murcia 
explica su ministerio y los riesgos del ocultismo
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-México: Gran Exorcismo a demonios Narcotráfico-Aborto
-Infestación diabólica y Exorcismos
-Luciferismo-Masónico. Papa Francisco advierte que la posesión demoniaca existe aunque pueda confundirse con enfermedades psiquiátricas
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sábado, 26 de septiembre de 2015

REFUGIADOS: Merkel, Orbán y la piedad peligrosa. EUROPA decadente, como ROMA en el siglo IV, acoge a los Bárbaros que destruirán nuestra civilización cristiana, de acuerdo con la estrategia masónica del Nuevo Orden Mundial (1967)

Javier Olivera Ravasi: Europa o como queramos llamar a este cálido ámbito de derechos y libertades, de bienestar económico y social, está roído por dentro y amenazado por fuera. Ni sabe, ni puede, ni quiere, y quizá ni debe defenderse. Vivimos la absurda paradoja de compadecer a los bárbaros, incluso de aplaudirlos, y al mismo tiempo pretender que siga intacta nuestra cómoda forma de vida.

Texto cuasi-profético de Arturo Pérez-Reverte, conocido autor de la saga del “Capitán Alatriste". Archivarlo y meditarlo -sugiero- especialmente a quienes viven en lo que alguna vez fue la Europa cristiana. 

VALENTE DEJÓ ENTRAR A LOS GODOS QUE, DOS AÑOS 
MÁS TARDE, DERROTARÍAN AL EMPERADOR
Medios de comunicación y casi todo el espectro político parecen haberse aliado para hacerle sentir culpable -a usted, personalmente- del drama de los refugiados y prepararle así para una avalancha humana que no puede dejar de cambiar nuestra civilización para siempre.
Carlos Esteban (18/9/2015: Haría falta tener un corazón de piedra para no conmoverse ante esos cientos, miles de rostros desesperados aguardando al otro lado de la frontera. 
A un lado, la civilización opulenta, sofisticada y decadente; al otro, una marea humana, un pueblo que huye de una guerra terrible y espera encontrar asilo. 
Los líderes discuten y sopesan, y además de las consideraciones de piedad que no pueden dejar indiferente a una sociedad cristiana, les mueve una motivación muy diferente para abrir las puertas y dejar entrar a los fugitivos en masa: dinero. Una polis moderna y civilizada supone un coste enorme, el sistema necesita una ingente generación de riqueza y la riqueza ya disfrutada ha llevado a que las familias no tengan hijos, o no los tengan en proporción suficiente. Los recién llegados serán los brazos que la civilización necesita, los futuros ciudadanos que sostendrán el imperio.
¿He dicho imperio? Sí, porque lo que acabo de escribir es un resumen de la situación en que se encontró el emperador romano Valente en el 376 de nuestra era cuando los godos, derrotados por los hunos, suplicaban desde la otra orilla del Danubio ser acogidos por el Imperio Romano dentro de su limes. Lo cuenta Gibbon, y no me acusen de aguafiestas si les adelanto el final de esa aventura, que es, al fin, nuestra historia: Valente dejó entrar a los godos que, dos años más tarde, en Adrianópolis, habrían de derrotar al emperador, dándole muerte en el campo de batalla. El imperio no habría de sobrevivirle más de un siglo.
De ayer a hoy
Hoy la civilización europea, la UE, se enfrenta a un dilema parecido y, por volver al principio, es difícil que el propio nombre derefugiados, por no hablar del chaparrón constante de historias lacrimógenas y fotografías impactantes que los medios hacen llover sobre nosotros, no nos mueva a la compasión y, con ella, a abrir las puertas a la avalancha y a la desaparición de nuesta civilización.
La demografía es destino, Europa Occidental tiene unas tasas de fertilidad muy por debajo de la tasa de remplazo necesaria para mantener los números e incluso por debajo del punto de no retorno, y el número de personas que viven en países con unas condiciones de vida bastante peor que la nuestra no para de crecer y se reproducen a ritmos que multiplican el nuestro. Según la empresa líder mundial en demoscopia Gallup, habría en el mundo 640 millones de personas dispuestas a emigrar al primer mundo -el nuestro- si se presenta la oportunidad. 
¿Dramático? Quizá. Pero repasemos antes algunos datos, aunque solo sea para contrapesar un tanto la incesante propaganda de los eternos bienpensantes. Empecemos por el principio, por quiénes son y por qué llegan de golpe estas masas de refugiados. La versión oficial, la que se nos repite machaconamente desde todos los medios y redes sociales, es que se trata de familias que huyen de los horrores de la guerra civil en Siria, de hogares destrozados por los bombardeos, y no piden otra cosa que lo que la palabra indica, un refugio.
Los interrogantes de la crisis
Y empiezan a surgir los interrogantes. La guerra civil, fruto de un levantamiento de islamistas rebeldes financiado por Estados Unidos y otros países occidentales, especialmente Francia, se prolonga desde 2012. ¿Por qué llegan justo ahora los refugiados, en masa, como un ejército perfectamente coordinado? Buena parte de los medios y los políticos presionan para que se inicien los ataques contra el Estado Islámico, alegando que es de sus expolios de los que huyen estos migrantes. Sin embargo, el Estado Islámico es en parte consecuencia del debilitamiento del régimen sirio y ha nutrido parcialmente sus filas con esos mismos rebeldes sirios armados por Occidente y en cuyo auxilio bombardeó Francia posiciones del ejército de Bashar Al Assad. ¿A nadie le sorprende que los buenos pasen a ser los malos en tan poco tiempo, que se bombardee en contra y a favor del mismo bando en la misma guerra en cuestión de meses?
Lo segundo que habría que poner en cuestión es el mismo nombre de refugiados, término sobre el que se insiste de modo un tanto sospechoso. Según datos de ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, entre los recién llegados habría solo un 12% de mujeres y un 13% de niños, los demás serían varones adultos, en su mayoría -como se aprecia en todas las fotos de grandes grupos- jóvenes en edad militar. Es costumbre en la emigración económica que un miembro de la familia, por lo común el padre, emigre para buscar fortuna y, una vez instalado y con empleo, mande llamar a los suyos o les envíe regularmente dinero. Pero se supone que no es este el caso, que se trata de escapar del horror, de huir de una muerte del todo probable. ¿Es, en ese caso, lógico dejar atrás a la mujer y a los hijos para ponerse a salvo? ¿No es lo natural lo contrario?
Por otra parte, no hace falta ser muy ducho en geografía para saber que Alemania no tiene frontera con Siria, país rodeado de un puñado de naciones en paz que, además, comparten en buena medida su cultura, idioma y/o religión y en las que sería más fácil tanto integrarse como aguardar a un cese de las hostilidades. Lejos de ello, nuestros refugiados se embarcan en un arriesgado periplo a través de varias fronteras de países en paz para alcanzar el próspero corazón de la Unión Europea. 
Un caso paradigmático es el del padre de Aylán o Alan Kurdi, el niño sirio cuyo cuerpo ahogado se convirtió misteriosamente enmotivo de vergüenza para Europa por no abrir de par en par las fronteras a los recién llegados. Digo miseriosamente porque, como ha señalado José Javier Esparza en una esclarecedora tribuna (Refugiados: cosas que todos saben y nadie osa decir), recibirlos sin restricciones no haría más que multiplicar los naufragios como el que costó la vida al pequeño. También porque la historia inicial se ha ido viniendo abajo, dato a dato, hasta quedar en algo tan poco propicio a los intereses de los altermundistas que movería a risa si no hubiera tenido tan luctuosas consecuencias: el señor Kurdi no huía de la guerra, que llevaba tres años viviendo en Turquía; no era un desesperado, sino que tenía casa, trabajo y una posición relativamente estable y algunos miles de euros en efectivo; y, por último, lejos de ser una víctima del cruel corazón de los líderes europeos parece haber sido quien pilotaba la balsa en la que se ahogó su familia, a la que dejó irresponsablemente sin un triste chaleco salvavidas y, a decir de los parientes de algunos ahogados, cobraba a sus desesperados compatriotas por llevarles a Europa. Una joya.
Por último, sirios. Según la propia ACNUR, solo ligeramente más de la mitad del primer contingente de refugiados procedería de Siria, menos aún en las oleadas posteriores, completando el cupo afganos, eritreos, iraquíes, senegaleses, kosovares, macedonios y media docena más de nacionalidades.
De Merkel a Orban
En los inicios de la crisis, Angela Merkel tuvo lo que solo se puede describir como un arrebato maternal y anunció que Alemania recibiría con los brazos abiertos a los refugiados. Naturalmente, los incentivos funcionan y en la aldea global en la que, gracias a la tecnología móvil e internet cualquiera en cualquier lugar puede enterarse al minuto de lo que pasa al otro lado del mundo, el número de refugiados tocando a las puertas de Europa -y de naufragios con víctimas, como era previsible- se multiplicó de inmediato, forzando a Alemania a dar marcha atrás y anunciar el cierre -control temporal, como quieran llamarlo- de sus fronteras.
Pero las peores consecuencias de la irresponsabilidad adolescente de las autoridades comunitarias recayeron sobre Hungría, en cuya frontera se acumulan los refugiados y cuyo presidente, Viktor Orbán, se ha convertido en el malo de esta película. Alegando la perogrullesca razón de que Hungría quiere seguir siendo húngara, que "la protección de las fronteras externas es una condición imprescindible para asegurar la libre circulación dentro de Europa" y que es "alarmante que la cultura cristiana europea no sea casi capaz de mantener Europa dentro de su propio sistema de valores cristianos", Orbán ha avisado a los refugiados que no admitirá su entrada en el país y que detendrá y juzgará a quienes allanen ilegalmente el territorio húngaro. En realidad son más los países que han tomado medidas similares, desde la República Checa a la misma Alemania, pasando por Dinamarca y Austria, pero solo Orbán se ha atrevido a explicar sus motivos y solo Orbán se ha convertido en el Hitler del mes, blanco de la ira buenista y de la censura de sus propios socios comunitarios, que ya han amenazado con sanciones a Hungría.
Pero Orbán bien podría estar salvando la civilización europea. O intentándolo, porque cada día veo menos probable que nos hagamos dignos de mantener lo que tenemos. Lejos de ser un dictador, en una era en la que se venera la democracia como sagrada, Orbán y su partido Fidesz tiene una supermayoría en el Parlamento y un respaldo popular o mayor en sus iniciativas de cierre de las fronteras. 
La actual cultura presentista e infantilizada de Occidente, con la capacidad de atención de un niño hiperactivo y la memoria de aquel pececito que acompañaba al padre de Nemo es la película de Disney, es fácil blanco para los intereses que promueven entusiastamente la acogida y que podrían incluso estar detrás de su organización.
Europa, ahíta de prosperidad y deseosa de likes en su Facebook colectivo, parece dar por sentada su riqueza, su relativa paz social, sus libertades y su seguridad jurídica, cuando todo ello es fruto de milenios de esfuerzos, de ensayo y error, hijos de una cultura y una forma concreta de ver el mundo. Suponer -como ha hecho recientemente el Bundesbank- que los recién llegados de una cultura diametralmente distinta van a sustituir a los europeos que no quisimos engendrar, como si los seres humanos fuéramos piezas de Lego perfectamente intercambiables, excede la ingenuidad tolerable. Que los pueblos que ocupan otros en número suficiente y a los que incluso se les anima a mantener su cultura no son el mejor ingrediente para la paz social es ya una evidencia en cientos de barrios ingleses, en ciudades enteras de Suecia -como Malmö- o en las banlieues de París. 
¿Cui bono?
¿Quién sale ganando de esta invasión? No es difícil arriesgar una lista:
Arabia Saudí, que como líder del sunismo mundial acelera la islamización incruenta de Occidente, aumentando su influencia en Europa.
Turquía, que se deshace de incómodos y costosos refugiados, se venga de una UE que le ha cerrado en varias ocasiones las puertas y consigue el mismo objetivo de expansión del islam suní que Arabia, aumentando su influencia.
La izquierda radical altermundista, que no disimula en absoluto su odio por las raíces cristianas de Europa al punto de haber entrado en una alianza táctica antinatura con los islamistas y que espera beneficiarse del voto de los migrantes una vez obtenida la nacionalidad.
Las grandes empresas multinacionales, que obtienen una mano de obra abundante, barata y dócil, poco ducha en sus derechos laborales y dispuesta a trabajar en casi cualquier condición.
Los eurócratas de Bruselas y sus aliados, que esperan que estos flujos de población foránea diluyan el sentimiento nacional de los ciudadanos de la UE y debilite sus lazos de lealtad con sus compatriotas, haciendo inevitable la conversión de la Unión en un supraestado.
¿Quién pierde? 
Usted y, sobre todo, sus hijos y los hijos de sus hijos, que verán perdida la civilización que construyeron sus padres.
Quieren hacerle sentir culpable, están consiguiendo que se sienta culpable, y es enfermizamente injusto. Sí, lo de los refugiados es una tragedia. Sí, es un imperativo moral ayudar al que sufre y, sí, es de justicia que quienes han provocado el mal paguen sus culpas. 
Pero no es en absoluto probable que lo hagan, usted no es culpable y abrir las puertas a todos los que quieran entrar en nuestros países no va a ayudar a nadie y, a la larga, perjudicará a todos. La diversidad exagerada trae infinidad de males que cualquiera puede ver con sus propios ojos si se libra de las anteojeras de lo políticamente correcto y la propaganda incesante. No es nada nuevo, y en Siria, en la India, en Líbano y otras docenas de países donde coexisten pueblos diferentes con distintas narrativas culturales pueden explicarle hasta qué punto es un mantra estúpido y suicida ese de que "la diversidad es nuestra fuerza".
Europa puede creer que ha superado credos y tribus, o que sus presupuestos culturales son obvios y razonables, pero los pueblos que arriban a nuestras fronteras no piensan igual y si vienen todos los que van a intentarlo, la última palabra será la suya.
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jueves, 24 de septiembre de 2015

Papa FRANCISCO: Nacionalista argentino. Progresista, pero no en la forma que algunos creen. Reformador de la Iglesia acorde con la Tradición de la Iglesia. Las reformas técnicas que está llevando a cabo con las finanzas y las comunicaciones del Vaticano son revolucionarias. Admirador de la labor de los laicos con predilección por Renovación Carismática Católica, Focolares, Comunión y Liberación, Opus Dei (1965)

ReL-J. Picazo (19/9/2015): Austen Ivereigh es un escritor británico, periodista y comentarista de asuntos políticos y religiosos en radio y televisión. Se doctoró en Oxford con su tesis sobre El Catolicismo y la Política en Argentina en el período 1810-1960. Recientemente ha publicado la más destacada biografia del papa Francisco, El Gran Reformador: Francisco, retrato de un papa radical (2014). En 2010, cofundó Catholic Voices, un projecto para formar gente ordinaria y que puedan dar razón de su fe católica en los medios de comunicación, y que ya se ha extendido en quince países. Su libro Cómo defender la fe si levantar la voz: respuesta civil a asuntos candentes de la fe catolica (Our Sunday Visitor, 2012) ha vendido 20.000 ejemplares en diversas lenguas. Recibe a ReL antes de partir para Cuba a seguir los andares de Francisc:
Austen Ivereigh cofundador de Catholic Voices
-¿Una clave para entender la reforma bergoliensis?
-Francisco centra su pontificado en Dios, los sacramentos y la vida de las comunidades parroquiales. Todas sus reformas tienen un objetivo pastoral y pienso que uno puede darse fácil cuenta a través de las más recientes sobre el perdón en la confesión sacramental del pecado del aborto, que podrá ser concedido no solamente por el obispo sino por los sacerdotes durante el año de la misericordia; y en los cambios en los procedimientos en las nulidades matrimoniales. Lo que está haciendo Francisco es liberar el acceso de los bienes de la iglesia para la salvación y eso es, pienso, la manera como debe entenderse su reforma.
-¿Va a cambiarlo todo, como temen los conservadores, o lo va a dejar todo como está, como temen los progresistas?
-Bergoglio recibió una gran influencia del libro de Yves Congar de 1950 Verdadera y falsa reforma en la Iglesia, que San Juan XXIII tenía como libro de cabecera en su mesita de noche cuando convocó el Vaticano II. Congar muestra cómo en el pasado la reforma católica auténtica en la Iglesia católica siempre ha tenido lugar en consonancia con la tradición de la Iglesia, no cuestionando las doctrinas católicas fundamentales. El Papa no va a cambiar la doctrina.
-¿Dejará entrever qué pasará en el sínodo de octubre durante su inminente viaje a Cuba y Estados Unidos?
-Un aspecto muy importante a no olvidar es que la visita del Papa a Cuba y Estados Unidos es pastoral en su objetivo, como pastorales son sus reformas: y estas reformas todas suponen un desplazamiento del centro que se abre a las periferias. Y en esas características soy del parecer que puedes resumir las reformas de Francisco. Claro que las reformas técnicas que está llevando a cabo con las finanzas y las comunicaciones del Vaticano han sido revolucionarias; pero no creo que eso sea una parte más importante que otras en toda su corta trayectoria como Papa. Los cardenales querían un Papa que solucionara esas cosas y creo que cualquier Papa hubiera hecho lo mismo, lo hubiere logrado al final o no. Pero cuando hablamos de la visión del Papa Francisco de la Iglesia y de cómo está cambiando la Iglesia, debemos darnos cuenta de que está llevando a cabo una reforma diseñada para liberar las energías misionales de la Iglesia y también va encaminada a combatir la mundanidad espiritual y devolver la Iglesia a donde pertenece, sacándola de las manos de príncipes y devolviéndola a la gente. 
-¿Cuál es la visión del Papa Francisco sobre el rol de los laicos católicos en “il bel mezzo della strada [en medio de la calle]"?
-Cuando profundicé en el estudio de la figura del cardenal Jorge Bergoglio me di cuenta de que era un profundo admirador de la labor que tienen los laicos por delante, y que sentía predilección, entre otros movimientos eclesiales, por la Renovación Carismática Católica, por los Focolares, Comunión y Liberación, el Opus Dei, etc. Personalmente veo en Bergoglio al arzobispo menos clerical con el que me haya topado en mi vida. Incluso soy del parecer de que en él tenemos al Papa menos clerical en generaciones, por no decir en la historia de la Iglesia. Constato constantemente que se siente absolutamente cómodo en su vocación sacerdotal y de esa forma no se siente amenazado en ningún momento por el laicado. Una vez dijo algo muy interesante en Argentina, dijo que a menudo se quiere clericalizar al laicado y “nos piden de rodillas que les clericalicemos”. Una de las diferencias con Benedicto XVI es que Benedicto, en mi opinión, era una dignidad más sacerdotal, tenía una presencia más hierática, y así los conservadores se sentían más seguros. Ahora sin embargo, Francisco es más directo, más “echado para adelante”, me recuerda a los curas villeros de Buenos Aires; y eso aunque políticamente Bergoglio haya reflejado un estilo de peronismo católico durante sus tiempos de dirigente de la Iglesia en ese país. Bergoglio es un nacionalista argentino, contrario a todo tipo de colonialismo. Pero a la vez que echado para adelante, muy firme en su identidad sacerdotal. No trata de ser laico: es sacerdote y se siente cómodo siendo sacerdote 
-"¿Quién soy yo para juzgar?”: ¿será la frase del siglo XXI? 
-Aquellos que ven en Francisco al progresista quedarán decepcionados. El Papa busca hacer de la misericordia de Dios el centro de todo lo que hace, y creo que hay que encuadrar su “hermenéutica” correctamente; es un agente de cambio, pero no en la forma que algunos creen.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Fray Junípero Serra, el santo español que fundó California: Canonización en Washington por el Papa Francisco (1968)

Canonización del beato Junípero Serra en Washington 
y  VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia
El santo español que fundó California
El Alcalde de Zalamea-Blas Piñar Pinrdo (31/8/2015): 
Antes de seguir leyendo cojan cualquier artilugio informático, abran Google Maps u otra aplicación de mapas de nuestro mundo y sitúen Petra en Mallorca, Canarias, Méjico, Sierra Gorda, Querétaro y California... Por ahí vamos a viajar en este breve comentario al libro que acabo de terminar... Desde el puerto caribeño de Veracruz hasta San Carlos de Monterrey hay unos 4000 kilómetros por tierra. Eso es solo parte de la enorme distancia que recorrió a pie, durante la segunda mitad del XVIII, nuestro protagonista, que dentro de unos pocos días será canonizado por el Papa Francisco, cuando viaje a Estados Unidos este mes de septiembre...
Fray Junípero Serra, un fraile franciscano y español nacido de familia humilde en Petra, en el interior de la isla de Mallorca a principios del siglo XVIII, fue un teólogo de relieve y, ya siendo catedrático decidió dedicar su vida a las misiones, tarea en la que destacó como un gigante. Partió de Palma de Mallorca en abril de 1749 hacia Málaga y Cádiz, llegando primero a Canarias y tras una penosa navegación, terminando la travesía del océano en Veracruz, desde donde quiso ir caminando con sus compañeros hasta la capital mejicana, en laque convivió con su comunidad franciscana hasta que le asignaron responsabilidades en Querétaro y Sierra Gorda. Cuando la malvada, injusta y masónica expulsión de los jesuitas de los dominios de España por orden de Carlos III, quedaron sin misioneros muchos lugares y a los franciscanos se les pidió que se encargaran de California, Junípero se presentó voluntario, junto con otros frailes que acudieron a la llamada. El asunto era urgente: España estaba comprometida con la evangelización y además interesaba cuanto antes el dominio estratégico de los inmensos territorios de América del Norte, porque la costa oeste estaba amenazada por Rusia...
He leído esta biografía con emoción y muchísimo interés. La vida de este santo español es apasionante. He querido leerla debido a la inminente canonización de Junípero -al que tengo que reconocer que apenas conocía debido a nuestro infumable sistema educativo-. Su proceso fue abierto por el obispo de Monterrey a mediados del siglo XX y llegó la beatificación con Juan Pablo II en 1988. Durante más de treinta años, con todos los peligros y las dificultades -el desconocimiento de los lugares y los idiomas de los indios- fundó numerosas misiones por toda California -entre ellas las que serían ciudades tan importantes como San Francisco y Los Ángeles-, protegió a los indios de las injusticias y avaricias de los soldados, desarrolló social y económicamente a unas sociedades primitivas sometidas a todo tipo de imposiciones, supo relacionarse con el poder político y hasta logró defenderse de sus arbitrariedades con eficacia y, sobretodo, contribuyó definitivamente a engrandecer su patria española y la fe católica que profesaba. Falleció en Monterrey, en la misión que había fundado junto al río Carmelo y que hoy se puede visitar, el día de San Agustín de 1784, en pleno siglo de esas mal llamadas luces que han acabado por oscurecer las mentes de todos los tiempos posteriores hasta hoy, provocando que la enorme labor de este misionero sea, no ya incomprendida, sino incluso despreciada y denostada en nombre de un estúpido y presuntuoso progresismo...
Frente a los tópicos de la indignante Leyenda Negra contra España, más indignante cuando se la creen los españoles y aún peor cuando se enseña en nuestros colegios a nuestros hijos, quede este párrafo de Lorenzo Galmés, autor de la biografía que he devorado estos últimos días de agosto (BAC, Madrid, 1988):
Mucho debe a las misiones cristianas lo que fue el imperio español y su poderosa irradiación humanista. Sin armas ni violencia, fueron ensanchando el horizonte nacional, afianzando sus conquistas allende los mares. Muchas regiones cristianizadas y humanamente potenciadas se lo deben al trabajo constante y sacrificado de millares de anónimos misioneros que, además de anunciar a Cristo, exploraban nuevos territorios,estudiaban su flora y su fauna, elevaban el nivel cultural de sus habitantes, cuya etnia, lenguas y costumbres se esforzaban por aprender, y rendían un valioso servicio al conocimiento y defensa de los auténticos valores humanos.
No deja de ser maravilloso que el primer Papa americano, jesuita, que toma su nombre de Francisco de Asís, sea quien canonice a este ejemplar misionero Fray Junípero Sierra, franciscano y español, que merece nuestro homenaje y nuestra admiración y al que, también, podemos pedir su intercesión por nuestra querida patria que, por haber abandonado los ideales y la fe que movieron a tan apasionantes gestas a tantos de nuestros antepasados, se halla hoy, lamentablemente, en un estado de agonía terrible...
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CATOLICISMO-Conversos famosos: Donoso Cortés, Manuel García Morente, Carmen Laforet Israel Zolli, Giovanni Papini, Vittorio Messori, Leonardo Mondadori, Cardenal Lustiger, Paul Claudel, Leon Bloy, Charles Peguy, Jacques Maritain, Gabriel Marcel , Alexander Dostoievsky, Alexander Solzhenitsyn, Tatiana Goritzcheva, Hugh Benson, Ronald Knox, Maurice Baring, Evelyn Waugh, Walter Percy, Graham Greene, T. S. Eliot, Alec Guiness, Cardenal Newman, Chesterto, C. S. Lewis Nathanson, Lewis, Chesterton, Claudel, Nathanson, Neuhaus, Hahn, Teodor Haecker, Karl Stern, Edith Stein von Hildebrand, Gertrude von Le Fort y el premio nobel Erns Jünger (1963)


Un libro interesante: Conversos de la Historia. Editorial Verdad y Vida. 
Este libro recoge la peripecia vital de una treintena de conversos al cristianismo; como Nathanson, Lewis, Chesterton, Claudel, Messori, Linda Poindexter, etc. Ofrezco la relación de algunos libros de testimonios de conversos: en unos casos se trata de mujeres o de hombres que vivían un catolicismo superficial o meramente nominal, y se han convertido en personas coherentes con su fe. En otros casos, son conversos del protestantismo o del anglicanismo que han encontradon en el catolicismo la plenitud de la Verdad revelada. Los itinerarios biográficos son muy diversos. Sólo tienen en común el punto de partida: una búsqueda radical de la Verdad. 
Ámbito hispano: En la actualidad hay en España algunos intelectuales conversos -como el escritot de Prada (en su faceta de articulista)- que han reaccionado ante el clima de cobardía moral, frivolidad y apostasía de facto que se observa en amplios sectores del catolicismo español. 
Esa cobardía moral es consecuencia, en gran medida, de la indigencia doctrinal y religiosa que padece un número elevado de los intelectuales españoles que aún se reconocen cristianos. Es un factor más a tener en cuenta a la hora de explicar la decadencia moral y cultural española de las últimas décadas; una decadencia que influye en numerosos países de raíz hispana. 
Algunos medios de comunicación -la TV, de forma particularmente expresiva, con el fenómeno de la "televisión basura"- reflejan ese envilecimiento generalizado. Queda por determinar en qué medida la pérdida de las raíces culturales cristianas ha contribuido, o ha llevado, en el caso español, a esa situación. 
Se pueden citar, entre otros conversos históricos, al pensador Donoso Cortés; al filósofo Manuel García Morente, o la novelista Carmen Laforet (La mujer nueva).
Ámbito italiano: En Italia se han producido recientemente varias conversiones de gran resonancia social, semejante a la que tuvieron en su época las conversiones del rabino de Roma, Israel Zolli; o el escritor Giovanni Papini. 
Las conversiones del periodista Vittorio Messori y del editor Leonardo Mondadori, muestran que el pensamiento laicista contemporáneo es incapaz de hacer feliz y de responder a las preguntas más genuinas del hombre. 
Estas conversiones de intelectuales destacados han tenido un fuerte eco social en la opinión pública italiana, menos influida -a diferencia de Portugal o España- por el poder de algunos lobbyes de signo anticristiano que amenazan con monopolizar los medios de comunicación.
Ámbito francés: Muchos conversos franceses proceden del ámbito cultural fuertemente anticristiano del pensamiento ilustrado laicista. En la primera mitad de siglo XX, la conversión de destacados artistas e intelectuales contribuyó decisivamente a la revitalización del católicismo francés, que sufría las fuertes heridas del pensamiento de la Revolución francesa y las consecuencias de las medidas represivas de los gobiernos de las últimas décadas del XIX.
A finales del siglo XX y comienzos del XXI, algunas figuras como Lustiger constituyen un foco de esperanza para una sociedad cada vez más consciente de su decadencia cultural y de la pérdida progresiva de su influencia en el mundo.
Paul Claudel es uno de los conversos franceses al catolicismo más conocidos, junto con novelistas como Leon Bloy, poetas como Charles Peguy, filósofos como Jacques Maritain y Gabriel Marcel.
Ámbito ruso: Alexander Dostoievsky; Alexander Solzhenitsyn, Tatiana Goritzcheva, etc. son algunos de los conversos al cristianismo ortodoxo más conocidos en Occidente. Los dos últimos son el reflejo de la reacción antimaterialista de gran parte del pueblo ruso, que ha guardado sus raíces cristianas durante un siglo de sangrienta represión comunista.
Ámbito anglosajón: En este ámbito destacan las figuras del Movimiento de Oxford. 
Entre otros conversos, se pueden citar: los clérigos Hugh Benson y Ronald Knox); los novelistas Baring, Evelyn Waugh, Walter Percy, Graham Greene; los poetas Hopkins, T. S. Eliot; Edith Sitwell; el actor Alec Guiness; el teólogo y luego Cardenal J. H. Newman; el antiguo obispo anglicano de Londres, Graham Leonard; el historiador Charles Dawson; el novelista Chesterton; el pensador C. S. Lewis; etc. 
Ámbito norteamericano: entre las conversiones que han alcanzado cierta resonancia social (sobre todo en medios católicos) se pueden citar la del antiguo abortista Nathanson; la del pastor luterano Neuhaus; la de los esposos presbiterianos Hahn; la del humanista Mortimer Adler o la del famoso economista Schumacher, conocido mundialmente por su libro Lo pequeño es hermoso.
Ámbito germano y centroeuropeo: se puede resaltar el acercamiento hacia el cristianismo (en algunos casos al catolicismo) de figuras como Teodor Haecker o el psiquiatra judío K. Stern. Son particularmente conocidas las conversiones de Edith Steiny von Hildebrand; o la conversión al catolicismo de la luterana Gertrude von Le Fort y del premio nobel Erns Jünger, al final de su vida. 
En el área holandesa, se encuentra la historiadora conversa Cornelia J. de Vogel. En el norte de Europa son particularmente conocidas -cada una en su ámbito- las figuras de dos conversas: la novelista sueca Sigrid Unsedt y la diplomática noruega Janne Haaland Matlary.
Fuente de referencia: J. L. Lorda, artículo Conversos del siglo XX. Palabra, nº 478
Libros seleccionados:

AGUSTIN, San. Las confesiones. Un libro clásico hacia el que las sucesivas generaciones vuelven una y otra vez, siglo tras siglo. Aconsejo la versión castellana realizada por P. A. Urbina.
CARREL, Alexis, autor del "Viaje a Lourdes", en una portada del Time. Es uno de los libros de conversos más conocidos, por la singularidad de su protagonista, el prestigioso y popular Premio Nobel de Medicina Alexis Carrel. Carrel describe sus experiencias religiosas con el lenguaje específico y la percepción propia del médico y del investigador.
CHESTERTON, G. K. Autobiografía y Ortodoxia.
Es uno de los conversos más conocidos de siglo XX.
DAY, Dorothy. La larga soledad. Autobiografía. Sal Terrae, Santander, 2000
FROSSARD, André. Dios existe, yo me lo encontré, Rialp, Madrid 1970, 160 págs.
Relata la conversión de este gran intelectual francés, hijo del primer secretario general del Partido comunista francés, de orígenes judíos y protestantes, educado en un ambiente socialista.
La lectura de este libro ha ayudado y sigue ayudando a muchos en su proceso de conversión
Cuenta con un prólogo de José María Pemán y un epílogo de Juan José López Ibor
GARCÍA MORENTE, Manuel. El hecho extraordinario, Ediciones Rialp, Madrid 1996
Un relato de conversión de un filósofo, colaborador de Ortega y Gasset, Decano de la Primera Facultad de Filosofía de la Universidad Central de Madrid.
GORITCHÉVA, Tatiana. Nosotros, soviéticos conversos. Ediciones Encuentro, Madrid 1986.
Este libro muestra el itinerario de una antigua responsable de las juventudes comunistas hasta su conversión al cristianismo. “Me preguntas que significa mi conversión? –escribe Goritchéva a una amiga de Occidente-. Mi respuesta es sencilla y breve: sólo al descubrir a Dios he empezado a vivir”.
GUINNES, Sir Alec. Memorias, Espasa Calpe, Madrid 1987
HAHN, Scott y Kimberly. Roma, dulce hogar. Rialp, Madrid, 2003 .
HILDEBRAND, A. von. Alma de León. Biografía de Dietrich von Hildebrand, Palabra, Madrid, 2001
LEWIS, C. S. Cautivados por la alegría. Ediciones Encuentro, Madrid 2002
LUSTIGER, Jean-Marie. La elección de Dios. Planeta, Barcelona 1989, 408 págs.
Entrevista al Cardenal Lustiger, cuando era Arzobispo de París, realizado por dos periodistas franceses. Narra su vida y su conversión al catolicismo desde el judaísmo. Se detiene especialmente en las relaciones entre judaísmo y cristianismo, mostrando de modo convincente que en Cristo se halla la plenitud de la Revelación iniciada en el Antiguo Testamento. También dedica amplio espacio a las relaciones fe-cultura, en particular a la crítica del racionalismo.
MATLÁRY, Janne. El Amor escondido. La búsqueda del sentido de la vida. Belacqua, Barcelona 2002
MERTON, Tomás. La Montaña de los siete Círculos. Edhasa, Madrid 1981
MONDADORI, Leonardo. La Conversión, Grijalbo, Barcelona 2004.
No parecía il signore Mondadori, a los ojos humanos, un candidato a la conversión: divorciado dos veces, presidente de una gran empresa editorial y amante de la buena vida. El libro se dirige fundamentalmente, por su estilo, tono y planteamientos, a lectores italianos.
MORALES, José. Newman. El camino hacia la fe católica (1826-1843), EUNSA, Pamplona 1978.
La figura de Newman y su camino interior de búsqueda de la Verdad, mostrado por uno de sus grandes especialistas en lengua castellana.
MUGGERIDGE, Malcom. Conversión. Un viaje espiritual, Rialp, Madrid 1991.
Relato-testimonio que recoge el itinerario de la conversión del autor (1903-1990), un brillante periodista del Manchester Guardian y el Daily Telegraph, hasta que fue recibido en noviembre de 1982 en el seno de la Iglesia Católica.  Parte de algunos acontecimientos que le conmovieron en su infancia y adolescencia, entrelazando sus recuerdos con citas de San Francisco de Sales, T. de Kempis, A. Solchenitzyn y J. H. Newman. Cuenta la influencia que tuvieron en su vida personajes como Teresa de Calcuta.
NATHANSON, Bernard. La mano de Dios, "Libros Mundo Cristiano", Palabra, Madrid 1997.
Autobiografía de Bernard Nathanson, médico estadounidense, famoso por haber dirigido personalmente alrededor de 75.000 abortos, entre ellos el de su propio hijo. Narra el proceso de su conversión a favor de la vida y al catolicismo. Duro y crudo en ocasiones, pero siempre revelador.
ÖSTERREICHER, M. Siete filósofos judíos encuentran a Cristo. Aguilar, Madrid, 1991.
NÉDONCELLE, M. y GIRAULT, editores. Testimonios de la fe. Relatos de conversiones,Rialp, Madrid 1953
NEWMAN, John Henry. Apologia pro vita sua, Encuentro, Madrid 1997.
PEARCE, J. G. K. Chesterton.
Este autor, también converso, ha escrito biografías de otros conversos, como Belloc, Solzhenitsyn, Lewis)
POVEDA, Juan Ignacio, Bartolomé Llorens, una sed de eternidades, Rialp, Madrid 1997.
Bartolomé Llorens pasa del ateísmo práctico a la conversión y la entrega a Dios. En la sección “cristianos con coraje” de esta página Con el Papa ofrezco un perfil sobre su figura.
PUJOL, Carlos. Siete escritores conversos, Palabra, Madrid 1994.
Escrito con el estilo inconfundible de Carlos Pujol, estas páginas muestran el camino de conversión de siete famosos escritores: Joseph Joubert, G.M. Hopkins, Léon Bloy, G.K. Chesterton, Max Jacob, Edith Sitwell y Evelyn Waugh. 
Cada uno de ellos con sus luces, sus sombras y sus paradojas, como el bautizo del judío Max Jacob, perteneciente a la bohemia parisina, en la capilla de las Hermanas de Nuestra Señora de Sión, teniendo por padrino nada menos que a Picasso, que no era “precisamente un apóstol de la fe –escribe Pujol-, pero que por ser español Max consideraba un católico nato”.
Resulta particularmente interesante la conversión de Evelyn Waug, autor de Retorno a Brideshead, que una magnífica serie televisiva ha difundido en todo el mundo (y que recomiendo ver).
SIX, J. P. Itinerario espiritual de Carlos de Foucauld, Herder, Barcelona, 1998.
STEIN, Edith. Estrellas amarillas, Ed. de Espiritualidad, Madrid 1992 
VV. AA. Aventuras del alma. En busca de la fe, Col. Astor, Palabra, 2ª ed., Madrid 1995.
Recoge las experiencias de 27 conversos: filósofos, personajes de la política, madres de familia, hombres de negocios, un ministro anglicano... Un libro interesante y cada vez más actual.
ZOLLI, Eugenio. Mi encuentro con Cristo, Rialp, Madrid.
La conversión del rabino de Roma, en el marco de la II Guerra Mundial y la posguerra.
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